Todos nuestros productos se envasan al vacío para prolongar su conservación.
Los panes de molde y panecillos una vez abierta la bolsa, para su mejor conservación, recomendamos guardarlos en el frigorífico en caso de tardar varios días en consumirlos (más de 5 días aproximadamente).
Estos panes también se pueden congelar e ir descongelando y consumiendo solo las rebanadas o panecillos necesarios en cada momento. Para descongelar basta con meter directamente las rebanadas congeladas en el tostador o simplemente dejarlas descongelar al natural en poco tiempo. El pan congelado dura meses y no pierde sus propiedades.
Los floritos y las pastas en principio no necesitan ser guardados ni en el frigorífico ni en el congelador para su mejor conservación, se conservan perfectamente varios meses en el armario aunque dependiendo de las condiciones de humedad de la vivienda puede ser aconsejable mantenerlos en el frigorifico una vez abierta la bolsa y pasados unos días.